domingo, 12 de mayo de 2013

De primero quiero el postre


Quedamos sobre las 10 de la noche íbamos a salir a cenar y luego tomarnos un par de comas, muy caballeroso vino a buscarme a casa. Cuando llegó a mi portal pude ver desde la ventana como aparcaba en doble fila, automáticamente me dio un toque, cogí el móvil, las llaves y metí unos condones en el bolso por lo que pudiese pasar.

En el ascensor m coloqué el escote, me ajusté el vestido y me despeiné un poco el pelo para que no pensase que había estado un buen rato arreglándome, al salir del ascensor conté hasta 20, por aquello que dicen de que hay que hacer esperar a un hombre. Abrí la puerta del portal mirando a todos los lados, fingiendo que no sabía donde había aparcado. Al mirar hacia su coche puse cara de sorprendida, abrí la puerta y me senté dirigiendo mis piernas hacia él con el fin de poner mis muslos a su disposición. Efectivamente, es un chico al que ya tengo pillado el punto y puso su mando en mi muslo y lo empezó a acariciar con su habitual frase "que suave eres coño", yo le acaricié su cara sin parar de mirarle fijamente a sus ojos azules, entonces nos dimos un pequeño beso y arrancó.

Conducía sin rumbo hasta que me preguntó que dónde quería ir, justo entonces aproveché el semáforo para aludir al calor que hacía, quitarme la pasmina y dejar mi escote a su disposición. El semáforo se puso en verde asique solo tuvo tiempo para echarme una mirada. Yo tengo que reconocerlo, este chico me pone mucho y mientras conducía llevé la mano a su paquete y empecé a acariciarlo mientras muy despacio y con un tono muy bajito le proponía empezar la noche por el postre. A los 10mnts estábamos en nuestro picadero habitual, apagó las luces, quitó las llaves y me invitó a saltar primero a los asientos de detrás.
Y allí estábamos, a las 10 de la noche en los asientos de detrás de su coche besándonos apasionadamente, apretaba mis tetas en sus manos mientras me recorría su cuello a besos, me quito el vestido muy precipitadamente, el sujetador y las braguitas mientras él seguía estando vestido, al principio me impacto, me notaba  muy adelantada, pero entonces me dijo que me tumbase, en un coche es muy difícil, pero me arrimé a la ventanilla y me dejé caer.

Él me separó las piernas, se agachó y empezó a deslizar su lengua muy suavemente  de arriba abajo por mi rajita, cuando comencé a mojar más de lo que ya lo estaba haciendo desde que me había subido al coche, empezó a besarlo, su barba rozaba mis labios, pero no era molesto, al contrario, le daba placer, su lengua se fue moviendo más y más rápido por toda mi vagina, absorbía, soplaba, besaba.. mi vagina comenzó a tener contracciones y a partir de ahí se centró más en mi clítoris, introdujo primero un dedo en mi vagina, y posteriormente otro,  notaba mi clítoris muy caliente y como ese calor se iba extendiendo por todo mi cuerpo, mojaba cada vez más y más, no podía parar de gemir, le apretaba la cabeza contra mí, para sentir más su lengua, chupaba mi clítoris de arriba abajo, y luego en círculos, hasta que el placer se apoderó de mi, le agarré del pelo mientras gritaba y cuando terminé de correrme, empapada me acaricié la vagina y le introduje mis dedos mojados en mi flujo en su boca y me los chupó.

Le desnude a él muy lentamente mientras nos besábamos, y empecé a acariciar su pene ya erecto, me agache hacia él, y empecé a dar pequeños lametazos por su capullo, mientras le acariciaba los testículos, y mientras que con mi mano le hacía una paja suavemente, me introduje sus huevos en la boca y se los chupe, los  besaba, los lamía como nunca lo había hecho y luego me introdujo su pene en la boca, el puso su mano en mi cabeza e iba marcándome el ritmo, cada vez iba más y más rápido, notaba que le estaba encantando y entonces me levantó la cabeza, me agarró las tetas fuertemente y me dijo que me la quería meter, me tumbé abrí las piernas y se puso encima de mí,  cada vez hacía más calor en el coche, introdujo su polla en mi vagina sin ningún problema y empezó a moverse mientras la metía y la sacaba con mucha fuerza, cada vez que se apretaba contra mi yo gemía,  me pellizcaba los pezones fuertemente, cada vez iba más y más rápido hasta que se tumbó sobre mí, me apretó entre sus brazos y note como se corría. 

Nos quedamos unos segundos abrazados, nos miramos, nos incorporamos, nos vestimos y nos fuimos. Lo único que puedo decir ahora es que necesito volver a quedar con él y más después de recordar esto.

martes, 19 de marzo de 2013

hablemos de seducir


Volviendo al tema de la seducción, tema con el que comenzó este blog, voy a hablar del lenguaje corporal, de cómo mediante nuestros gestos, nuestras miradas y nuestras posturas, vamos a poder hacer que un chico a nuestro lado se sienta cómodo, que aun que los chicos van de duros, son muchos los que me han reconocido que se sienten intimidados muchas veces por una mujer, a pesar de que esta les guste. Resumiendo, que simplemente por tener dos tetas y vagina ya imponemos a muchos hombres, que no es lo mismo que ponerlos, cosa que también sabemos hacer.

Existe un libro de Neil Strauss, llamado “el Metodo”, es más conocido en  el ambiente de los hombres que en el nuestro , pero creo que muchas mujeres deberían leerlo, les enseña más o menos técnicas y frases que toda chica quiere oir, como cautivarla e incluso como llevársela a la cama. Se centra en las mujeres americanas, de hecho se afirma en el libro que las mujeres europeas no somos chicas fáciles. Yo he leído el libro, y realmente creo que está bastante bien, enseña a los hombres por ejemplo en una noche de fiesta que es mejor acercarse a una chica y hacerle una gracia tonta, contarla un chiste o interesarse por su vida que acercarse y decirla que buena estás.

 Les ayuda a confiar en si mismo, a subir su autoestima y vamos a hacer sinceras, el físico no lo es todo, podemos encontrarnos al típico mazas del gimnasio que luego nos vamos a tomar una caña con él y para empezar te dice que viene de comprarse batidos de proteínas, se pide un acuarius, te dice que tiene prisa por irse al gimnasio a hacer unas series y te recuerda las calorías que tiene la tortilla que te han puesto de pincho con la caña. Pues sinceramente prefiero un chico sin abdominales, pero que sepa como hacer reír a una mujer, que me vaya de esa quedada y piense que no he perdido la tarde, que me lo he pasado bien y que me ha gustado reírme un rato y que se que después del polvo no se va a poner a hacer unas dominadas, sino que a lo mejor se vende enseñándome sus dones culinarios abriendo un paquete de donuts.

Conozco a un chico que es bastante experto en el lenguaje corporal y salir de fiesta con el es muy divertido, por ejemplo vemos como un chico que se acerca a una chica y empieza a bailar con ella se agarra a ella, ella a él, entonces me pregunta que si creo que se van a ir juntos, o si se van a liar, yo miro la situación y afirmo la tiene hecha. Él me dice que no, que ella no quiere porque no le mira a los ojos; al rato él se lanza y ella le hace una cobra.

 Pues hablando del lenguaje corporal  vamos a decir que son señales de atracción, las cuales son transmitidas a través del cuerpo, este es tanto o más importante que el lenguaje verbal. Consiste en posturas, movimientos, gestos y lo más importante el contacto visual.

-       No debemos hacer nunca movimientos bruscos, no saquemos pecho de golpe o lo llevamos ya sacado desde que le vemos o poco a poco, para no hacer sentir a un chico incomodo no es bueno llevar mucho escote ya que si se le va la vista puede sentirse incómodo.

-       Arreglaros  el pelo un poco, demostrarle que sois coquetas y algo que siempre funciona es echaros cacao, vaselina o brillo, hacerlo lentamente y de forma sensual, no suele fallar. Es muy importante sonreír, hará que el chico se sienta cómodo y mírale a los ojos, no fijamente y sin pestañear, pero mantén un contcto9 visual.
-       Déjale hablar, que sienta que le quieres conocer, además esto te servirá luego para hacer que sois personas muy parecidas aunque no sea así.

-       Ten sentido del humor, cuéntale alguna anécdota divertida que se te ocurra, un chiste o algo del estilo.
-       Gesticula todo con las manos, pero sin pasarte, haber si se va a pensar que eres hiperactiva, si algo he aprendido con el tiempo ha sido a hacer hablar a mis manos, a transmitir lo que quiero decir.
-       Mantén una  postura relajada.

Y por último y lo más importante, sé tu misma
como seducir


domingo, 17 de febrero de 2013

En algún balcón


Hoy creo que este blog va a dar un giro de 180 grados después de esta entrada y es que lo que me pasó ayer tengo que contárselo a todo el mundo, abriría la ventana y les gritaría a mis vecinos que ayer eche un polvo increíble. Pero creo que hasta el panadero me lo ha notado en la sonrisa, me siento más liberada, más contenta, hasta me miro al espejo y me veo más guapa, cosa que me preocupa ya que empiezo a pensar que lo mismo estos días atrás tenía cara de mal follada.

Todo comenzó, ayer sobre las dos y media de la mañana, estaba en un garito y me salí a fumar, me había dejado el bolso dentro y no tenía pitis, así que me acerque a un chico que estaba con una chica y otro chico y le pedí uno. Me dijo que el que llevaba en la mano era el último, así que se lo quite y me aleje unos metros donde me lo quitó y se negó a compartirlo conmigo. Tuve que buscarme un poco la vida para conseguir un piti y cuando por fin lo tenía apareció otra vez este chico a darme conversación y sin darme cuenta yo estaba compartiendo mi cigarro con él.

Criticamos el sitio en el que estábamos y  empezamos a hablar de cosas que ni me acuerdo, pero sé que al rato nos habíamos dado un beso y yo estaba pidiéndole entre risas permiso para meterle mano en un banco que había en la otra acera de donde había empezado a fumar. Entramos al garito, recogimos nuestras cosas y nos fuimos andando sin rumbo, riéndonos, metiéndonos mano, besándonos como si no nos hubiésemos conocido hacía unos minutos.  Me cogía de la mano y me acercaba a su paquete, yo estaba cada vez más húmeda e iba notando como su miembro estaba excitado, como iba creciendo en mi mano, estaba claro que la noche no iba a terminar ahí.

 Me dijo que estábamos cerca de su casa y me preguntó si me apetecía subir, obviamente no pude negarme ante esos ojos azules, esa barba de dos días, esas manos que me apretaban fuertemente contra él, y ese miembro que estaba oprimido bajo sus vaqueros y  me pedía a gritos que le liberase.  Empezamos a andar y hubo un momento en el que yo no sabía ni en qué zona estábamos así que cuando llegamos a su casa decidí mandarles a mis amigas un whatssap con la ubicación.

Entramos al salón y encendió una lamparita con una luz muy tenue, nos sentamos en un sofá y yo al rato me tumbe con la cabeza entre sobre sus piernas,  me desabroché la camisa y metió sus manos por debajo de mi sujetador, sentí sus manos por primera vez sobre mi piel, sobre mis pezones, notaba como iba creciendo su miembro. 

Me incorporé y metí mis manos por dentro de su camiseta para acariciarle el pecho y cuando me quise dar cuenta ya me había quitado la camisa y el sujetador y estaba acariciando mis pechos con su lengua, yo le pedí que me diese pequeños mordiscos y así hizo, mientras él se centraba en mis pechos yo le desabroché el pantalón se lo baje levemente, al igual que los calzoncillos y saqué su miembro,  en ese momento solo tuve ojos para el tamaño de su capullo, el cual estuve acariciando sentada a horcajadas sobre el chico. Hizo un comentario muy positivo acerca del tamaño de mis pechos, y reconozco que no suelo hacer esto  pero le pregunte que si le gustaban y antes de que respondiese le estaba apretando la cabeza contra ellas, restregándome su cara por mis tetas y obligándole a chuparme los pezones metiéndoselos en la boca y agarrándole de la nuca para que no pudiese apartarse.

Su mano fue bajando a mi pantalón, me lo desabrochó y al ver el difícil acceso que tenía en esa postura m tumbo en el sillón y me los quito, hizo lo mismo con mis braguitas y ahí estaba yo, desnuda en un sillón con un chico desconocido, que se estaba quitando los pantalones y en una casa cuya ubicación desconocía.  

Empezó a acariciarme el clítoris sin centrarse en el demasiado ya que me acariciaba toda la vagina extendiendo mi flujo por toda ella y pellizcándome mientras los pezones, bajó su cabeza y empezó a lamerme, yo empecé a gemir mientras su lengua me humedecía aún más de lo que ya estaba, me hundía la legua entre los labios y empezaba a deslizarla en todas direcciones,  yo involuntariamente cerraba mis muslos contra su cabeza y entonces introdujo sus dedos dentro de mi mientras seguía lamiéndome.

 Yo no podía parar de gemir cuanto más gemía más se excitaba, yo necesitaba sentirle dentro así que me incorporé,  él se sentó y al ver su polla tuve la necesidad de metérmela en la boca, así que empecé a darle lametazos en los huevos mientras le pajeaba lentamente y me metí el gran capullo en mi boca, estaba muy cachonda así que mientras yo me empecé a hacerme un dedo le lamía la polla de arriba abajo, me la metía entera en la boca, me la sacaba estaba desatada, de hecho me auto-di las gracias por haberme decidido a salir esa noche.

 Lo más lógico hubiese sido hacerlo en el sillón pero había un ventanal enorme que daba a un balcón que me llamó la atención, le propuse hacerlo contra él ventanal y así hicimos le di la espalda puse levemente mi culo en pompa y me la metió sin ningún problema, dijo que tenía el coño ardiendo algo que me puso muy cachonda y empezó a metérmela y a sacármela cada vez más fuerte, mis pezones estaban durísimos contra el frío cristal del ventanal.

Me dio un par de azotes que me hicieron gemir,  se empezó a reír y me dijo que a ver si tenía cojones a gemir así fuera, abrió el ventanal y salimos al balcón, me agarré a la barandilla y comenzó otra vez a metérmela,  desnuda a las 5 de la mañana, follando en un balcón, sintiéndome observada por las pocas personas que pasaban,  hasta que un chico en bici se detuvo en la acera de enfrente y comenzó a mirarnos, automáticamente yo empecé a ponerme muy nerviosa, pero me ponía mucho y empecé a gemir, me introdujo un dedo en en ano y subió el ritmo, yo empecé a gemir a gritos y a pedirle que me la metiese más duro, me estaba encantando, notaba que me salía de mi cuerpo, me daba igual la temperatura polar que hacía en la calle, yo estaba ardiendo, gemía y gemía hasta que me corrí.

Mientras llegaba al orgasmo el chico me agarró del pelo y me preguntó al oído si me estaba gustando y recalcaba que el chico de la bici seguía detenido, cada vez iba más rápido, me follaba cada vez  más fuerte entonces me apartó se acercó a la barandilla y se corrió regando la acera desde un quinto piso (menos mal que el de la bici estaba en la otra).

Entramos al salón, y lo único que pude decir fue “Dios, vaya locura” él se rio, nos vestimos, me invitó a un descafeinado, me acompañó abajo a pedir un taxi y me fui. No sé cuándo volveré a decirle de quedar, pero dar por hecho que lo pienso hacer.. Ahora cada vez que me acuerdo me da mucha vergüenza todo lo que paso, pero disfrute como hacía tiempo y además en el taxi le busqué banda sonora a ese polvo: 


sigue su show en el ascensor, luego probaremos en algún balcón, fuego, hay fuego grita algún mirón, vienen los vecinos con el extintor." Pereza-Ella tiene un don